jueves, 18 de febrero de 2010

Obama confía a Don Juan Carlos su voluntad de visitar España


El Rey refuerza su papel internacional al ser reconocido como interlocutor por el presidente de Estados Unidos
18.02.10 - 00:27 -
MERCEDES GALLEGO NUEVA YORK./ La Verdad
No habrá imágenes de televisión de la histórica visita que realizó ayer el Rey Juan Carlos a la Casa Blanca de Barack Obama, la primera de un jefe de Estado europeo. Pese a la insistencia española el mandatario, centrado en sus asuntos internos, prefirió un almuerzo íntimo que compartieron con dos viejos amigos del monarca español, la secretaria de Estado Hillary Clinton y el consejero de Seguridad Nacional, James Jones, que en el pasado fuera invitado del Rey en el Palacio de Marivent cuando era jefe de la OTAN.
Pero aún sin televisión se cumplía el objetivo real de reforzar el papel del monarca español en la escena internacional al abrir una vía de entendimiento con el Gobierno estadounidense para seguir haciendo el papel de facilitador que ha cumplido con los encargos de otros presidentes. Con éste son ya ocho los que ha conocido Don Juan Carlos desde que se reuniese con John F. Kennedy en 1962 durante su luna de miel.
A Obama le agasajó con una versión artesanal de su propio libro 'Sueños de mi padre' en español, encuadernado en piel por el artesano madrileño Luis Minguez. Con él, Obama desempolvó las memorias de las ramblas barcelonesas y sus paseos por Córdoba camino a Kenia, revelando su deseo de volver a España. «El Rey le dijo que siempre será bienvenido, pero no hay ninguna invitación formal ni agenda», precisó el ministro de Asuntos Exteriores Miguel Angel Moratinos, acompañante del monarca en este viaje sin reina. El mandatario estadounidense ya canceló su visita a España para la fallida cumbre de la UE con EE UU, prevista para mayo, que según el ministro podría realizarse en la segunda mitad del año, en torno a la cumbre de la OTAN.
No fue Obama quien salió a recibir al monarca cuando su limusina atravesó los jardines nevados de la Casa Blanca, sino la jefa de protocolo. El saludo en el pasillo del Despacho Oval fue protocolario, según los fotógrafos oficiales, aunque Moratinos describió el encuentro como «extremadamente cordial, fructífero, positivo y muy caluroso», gracias a «los buenos amigos» del Rey que compartían la mesa, servida por el cocinero español José Andrés.
«Lo que más nos impresionó a todos fue el reducido de aceituna al aceite de oliva con queso y vino oloroso que se sirvió como aperitivo», contó el ministro. A ello le siguieron una ensalada de rúcula con manzana y tomillo, langostinos a la plancha con salsa de tomate y pimiento y tarta de manzana. No se sirvió con vinos españoles, sino chardonnay californiano, como sólo se habló «indirectamente» de las inversiones españolas en sectores tan importantes como las renovables o la alta velocidad que Obama suele elogiar. El presidente estadounidense ni siquiera preguntó por la difícil situación económica que atraviesa España, y prefirió centrarse en la escena internacional, interesado en las relaciones de Don Juan Carlos con las monarquías de Oriente Próximo y los países latinoamericanos. «Hemos encontrado una posición muy diferentes a la que tenía la anterior administración sobre nuestra política hacia Cuba», precisó Moratinos. El ministro también constató la voluntad de Obama para mejorar las relaciones de EE UU con América Latina, un área en el que la capacidad de interlocución del Rey puede serle muy útil.
Uno de los temas abordados durante la reunión fue la cárcel de Guantánamo, y el ministro aseguró que el primero de los cinco presos que España se ha ofrecido a acoger llegará a nuestro país «antes de verano», mientras que se siguen estudiando los expedientes del resto, que todavía deben pasar varios filtros de seguridad.
También abordaron la necesidad de seguir trabajando para preparar la futura cumbre entre la Unión Europea y Estados Unidos, que según palabras de Moratinos, podría celebrarse «en el segundo semestre de este año».
Tanto Don Juan Carlos como Barack Obama coincidieron en la importancia de seguir manteniendo una relación «privilegiada» entre España y Estados Unidos, y destacaron esta visita como una nueva oportunidad para seguir reforzando la amistad entre ambos países. Tras concluir el almuerzo, el Rey dijo que ahora tiene en el presidente Obama a un «tercer gran amigo», además de Hillary Clinton y el general Jones.

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